Diccionario de Fobias

Curarse el miedo patológico

"Nunca somos tan miedosos o atrevidos como imaginamos ser."

Es un hecho que incluso la más arraigada fobia puede ser desbloqueada y resuelta rápidamente. También es importante subrayar que este tipo de intervención, "aparentemente mágica", no es en absoluto una forma de magia, sino sólo la aplicación "extrema" de rigurosas y repetibles técnicas terapéuticas puestas a punto durante el trabajo con miles de casos de personas afectadas por graves trastornos fóbico-obsesivos.

En efecto, la primera forma de conocimiento de verdad importante, que el lector interesado debe hacer suya, es que las patologías fóbicas en todas sus formas, desde los miedos concretos a las fobias generalizadas, pueden ser curadas y resueltas eficazmente y en poco tiempo.

Distintas investigaciones, han demostrado desde los años setenta, que una terapia bien construida estaba en condiciones de resolver en el curso de unos seis meses cerca del 70% de los trastornos fóbicos; otros trabajos, demuestran claramente que el  83% de los casos de trastornos fóbicos pueden resolverse eficazmente con una terapia que no supere los doce meses.

Las investigaciones demuestran repetidamente cómo, mediante una forma de tratamiento, el 88% de los casos de patología fóbica generalizada se resuelve en un promedio de siete sesiones. Incluso en algunas formas de trastorno fóbico, como la agorafobia y los ataques de pánico, se alcanzó el 95% de casos resueltos siempre en el curso de pocos meses.

Estos datos son una importante declaración orientada a aquellos que, siguiendo la estela de creencias o, peor, de mistificadoras publicaciones sobre el tema, consideran que es imposible curarse definitivamente de los ataques de pánico o de un trastorno obsesivo-compulsivo, puesto que tales falsos conocimientos conducen a quien está afectado por este tipo de trastorno, por encima de todo, a la desesperada resignación caracterizada por la pérdida de la esperanza de no poder curarse nunca y vivir libre de las cadenas del miedo.

Por tanto, dar a conocer que la investigación científica de tipo empírico-experimental en el ámbito clínico demuestra inequívocamente que es posible curarse tanto de los miedos concretos como de los trastornos fóbicos generalizados.

Al respecto, la Escuela Americana de Psicología, muestra claramente que cerca del 50% de los pacientes puede curarse mediante terapias de entre cinco y diez sesiones de duración; el 25% con terapias de entre diez y veinticinco sesiones; y sólo el restante 25% requiere terapias más prolongadas.

Estos datos oficiales no son, desde luego, una toma de posición en favor de las así denominadas "terapias breves", sino que, más allá de los prejuicios ideológicos y de los intereses corporativos, esto representa exponer la realidad de los hechos. Lo que significa que la mayoría de las patologías pueden curarse rápidamente y no necesitan, pues, ni de psicoterapias que duren muchos años, ni de permanente dependencia de psicofármacos, sino más bien de pragmáticas y claras terapias psicológicas.

Por consiguiente, esta nueva y nítida demostración abre la posibilidad, para la mayoría de las personas afectadas por estos trastornos, de poder ser curadas sin excesivos costes económicos y existenciales. En efecto, es bueno aclarar que el coste más elevado que paga una persona bloqueada por el miedo al someterse a una terapia no es, desde luego, el económico, sino el existencial, en tanto que su vida está limitada y condicionada por el miedo.

En todas estas situaciones, la diferencia entre la posibilidad de ser curados eficazmente en mucho o en poco tiempo reside en la calidad de la vida vivida por estos sujetos. Por desgracia, durante décadas los estudiosos de las terapias de la mente han subestimado la importancia de la eficiencia de una intervención terapéutica, cuando en realidad ésta hace que una intervención eficaz sea aún más válida, en el plano del éxito terapéutico, en tanto que devuelve lo antes posible a la persona tratada la libertad de disfrutar de la vida. El primer conocimiento útil para quien tiene problemas relativos a miedos, pánico y fobias, por tanto, puede ser resumido en dos citas:

"La resignación es un suicidio cotidiano."
"No existe noche que no vea el día."

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Acerca de Gerardo Perrucci

Mi interés en Infobias es crear un espacio de reflexión y ayuda para aquellas personas que desean desarrollar al máximo su potencial humano, en especial para aquellos que sufren de fobias

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